El FC Barcelona viajó a Tarragona a disputar un partido de entrenamiento y se encontró al llegar ante un equipo y una afición de Primera que desbordaron ilusión y ganas en todo momento y para los que la cita era más que un amistoso. Y así se vio tanto en el césped como en la grada, y finalmente el equipo de Valverde solo consiguió igualar el gol inicial del local Barreiro con una falta magistral de Paco Alcácer a quince minutos del final.

El equipo de Tarragona mostró más ganas y más fútbol ante un conjunto de Valverde que echó en falta el ritmo y la presencia de los cracks que se quedaron en casa.

Ya sobre la bocina, Munir tuvo en sus botas el gol de la victoria tras una buena internada de Denis que le habilitó pero el delantero remató flojo y picado y Zahibo la sacó cuando ya iba a entrar.

Fue la última jugada de un partido de verano interesante con muchos ingredientes, que seguro que sirvió a ambos entrenadores para sacar conclusiones y a los aficionados locales para rememorar los años en Primera donde no tardarán en volver.